miércoles, mayo 11, 2011

14 de mayo 2011

“En el principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas.”
“… Dijo Dios: “Haya luz”, y hubo luz. Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la obscuridad; y llamó Dios a la luz “día”, y a la oscuridad “noche”…
(Génesis, primer relato de la creación)

Intentaremos demostrar la operación del nombre: lo que es propio del nombre del nombre propio. Y diferenciar mostrando el agenciamiento de la nominación.
En esta pequeña fórmula, ponemos en juego la diferencia entre materia y sustancia, ponemos en juego la diferencia entre los expresables y la proposición.
Hacerse una vida, recuperar las intensidades y no seguir luchando por una inscripción nominal.
M. Foucault: “La generalidad del nombre es tan necesaria para las partes del discurso como la designación del ser para la forma de la proposición”
“…los nombres como formas…”
Lacan, Jaques: “…hacer volver a entrar el nombre propio en lo que es del nombre común.” “…reduje mi nombre propio al nombre más común.”
Pretendo intentar a partir de la diferencia entre materia y sustancia, mostrar otra posibilidad de diferencia entre los nombres heredados (que como tal nos vedan de la experiencia de la nominación) y el acto de nominación como operación parte de la invención.
Me pregunto sobre las distintas puertas de acceso a lo esquizo, a lo real y a la materia, para abrir a la posibilidad de un modo de composición (entre otros) que vehiculice las intensidades capturadas a través de lo verboso en la nominación.
Bibliografía:
Jacques Lacan. Seminario El Sinthoma, sesión 20-01-76
Michel Foucault. “Las palabras y las cosas”. Capítulo 4 partes 3, 4 y 5
W.V. Quine. “Los métodos de la lógica”. Parte 4, punto 41. Descripciones
La Biblia. Génesis. Primer relato de la creación.
Gilles Deleuze. “Dos regímenes de locos”. Página 48. “esquizofrenia y sociedad”.
Charles Peirce. “El hombre, un signo”. Segunda parte, capítulo 7. “temas del pragmaticismo”. Punto 1.

1 comentario:

Norberto Gómez dijo...

Fuerte la apuesta. Me voy manteniendo al tanto. Un fuerte abrazo

Norberto